Ovulando


Hipócrates, no te hacen caso
13 agosto 2009, 1:06 PM
Filed under: Turbio, Yo

Soy una persona bastante tranquila, hasta donde me conozco, en situaciones de disgusto.  Si una alguien me atiende mal o me maltrata en un local lo primero que hago es respirar ondo, reflexionar, no dar incentivo para que siga adelante la situación y terminarla por lo sano. No soy de elevar la voz ni de pedir libros de quejas. Creo que todavía no me pasó una situación suficientemente desagradable para que pierda mis casillas, espero que no pase.

Ayer me sentí en un muy profundo disgusto con un servicio, lloré muchísimo, hasta descubrí que cuando quiero ponerme a llorar empiezo a peinarme las cejas bien fuerte. Se me irritaron los ojos y sentí que tuve un pequeño infarto de lo angustiado que estaba. Entré en conciencia del poder que tiene desde el primer conserje de un hospital hasta el director general. Controlan tu vida y tu salud como si fuesen números en una planilla. El ecógrafo decide si decirte que tenés una formación importante en un órgano o no, el traumatólogo decide si darte calmantes o no (aunque te estrujes del dolor). Hay tantos ejemplos que no pararía, pero lo que me shoqueó fue un profesional que uno normalmente no teme que pueda tener un cierto control sobre uno, pero sí. Mi propio psicólogo me jugó una mala pasada, rompió su voto de secreto con el paciente. Lo peor es que no fue con un extraño, sino con “el profesional” que trata a un familiar mío. Sentí que toda la vulnerabilidad que deposité en él se transformó en una flechita dentro de un diagrama de flujo. Usar información de una persona, relatada en un momento sensible como si fuese un ensayo de primaria no me parece para nada profesional, mucho menos ético.

Tengo muchas ganas de decirle al infeliz de que tengamos una consulta en plaza pública utilizando megáfonos, ya que sería más o menos lo mismo. El jueves a la tarde les cuento si pedí el libro de quejas.

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4 comentarios so far
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El sicólogo ese no fue al sicólogo. Ahí echan todo y se supone que les sirve para no andar contando. De última es un ser humano y falible. Tal vez lo hizo por lo que creyó una buena razón o porque es más leal a otro profesional que a sus propios pacientes. No actuó con profesionalidad, es horrible, lamentable. Pero… no queda otra que superarlo, será un desafío y aquí estan tus amigos para apoyarte. Un abrazo.

Comentario por Julio Castillo

ay mi vida u.u que atrevido, pedí el libro(?) yo soy re loca y vivo pidiendo libro, pero sólo en Mc’ Dondalds. No voy a conseguir la paz mundial, pero me da satisfacción escribir en ese libro y boludearlos de una manera más sútil. AJJA 🙂 que lindo el libro de quejas(?) me volveré vieja por él… sh basta sfjsiofjossdmso
muá 🙂

Comentario por Micaela

BOE las caritas, se autoponen las atrevidas :S encima son feas(?)

Comentario por Micaela

Que poco profesional, es una traición a su trabajo. Se supone que ese tipo de personas deberían ser ‘tumbas’, en fin; así es la naturaleza humana 😦

Comentario por M




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